5 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Si cada vez que toses o estornudas sientes que se te escapa la orina, no estás sola. Los goteos de orina al toser son uno de los síntomas más comunes de la incontinencia de esfuerzo: la presión abdominal que se genera en esos momentos empuja la vejiga y, si el suelo pélvico está debilitado, el resultado es un escape involuntario. La buena noticia es que existen tratamientos efectivos.
La causa de la incontinencia urinaria al toser es la debilidad del suelo pélvico, ya que este se encarga de mantener cerrada la uretra y controlar la micción.
Los músculos del suelo pélvico actúan como un piso de soporte para la vejiga, el útero y el intestino. Cuando se debilitan, no pueden resistir el aumento de presión abdominal que provoca la tos o el estornudo, lo que resulta en un escape involuntario de orina.
Tenemos algunas recomendaciones que pueden ayudar a recobrar la confianza:
Para hacer los ejercicios de Kegel correctamente: contrae los músculos que usarías para detener el flujo de orina, mantén 5 segundos, relaja 5 segundos, repite 10 veces. Con constancia, muchas personas notan mejora en pocas semanas.
Para hacer los ejercicios de Kegel correctamente: contrae los músculos que usarías para detener el flujo de orina, mantén 5 segundos, relaja 5 segundos, repite 10 veces. Con constancia, muchas personas notan mejora en pocas semanas.
Si estos escapes de orina al toser son poco comunes, no implica un riesgo mayor, pero si esto sucede con frecuencia, es necesario agendar una cita con el doctor.
El especialista puede indicar fisioterapia de suelo pélvico, medicamentos o, en casos severos, opciones quirúrgicas. No esperes a que los escapes afecten tu calidad de vida para pedir ayuda. Cuanto antes comiences el tratamiento, mejores son los resultados.
Para poder determinar si puede tratarse de una incontinencia de esfuerzo. Este tipo de incontinencia es más frecuente en las mujeres que en los hombres y como su nombre lo indica, regularmente se da cuando al hacer alguna actividad, se hace presión sobre la vejiga.
Si te sucede esto con frecuencia es posible que haya afectado la forma en la que te relacionas con los demás, que sientas miedo o vergüenza o que evites a toda costa el hacer actividades grupales, como ejercicio en grupo o asistir a alguna reunión. Lo que debes saber en este caso, es que la incontinencia le puede pasar a cualquier persona y que no debes de sentir ese tipo de sentimientos, ya que existen soluciones y alternativas que pueden ayudar.
Porque la presión abdominal que genera la tos empuja la vejiga hacia abajo. Si el suelo pélvico está debilitado, no puede resistir esa presión y se produce un escape involuntario. Esto se denomina incontinencia de esfuerzo.
Los ejercicios de Kegel son la primera línea de tratamiento: fortalecen los músculos del suelo pélvico y reducen los escapes con práctica constante (al menos 8 semanas). También ayuda mantener un peso saludable, evitar bebidas irritantes y usar productos absorbentes diseñados para la incontinencia de esfuerzo mientras dura el tratamiento.
En muchos casos mejora significativamente o desaparece con tratamiento. Los ejercicios de Kegel, la fisioterapia de suelo pélvico y, cuando es necesario, la cirugía tienen buenos resultados. Consulta a tu médico para el tratamiento más adecuado.