11 de enero de 2024

Si cuando toses, te ríes o estornudas se te sale un chorrito de pipí, estás en la nota correcta. A estos escapes involuntarios de orina se les llama incontinencia de esfuerzo, que es cuando la orina dentro de la vejiga sale disparada debido a la presión que se le ejerce.
Si cuando toses, estornudas, te ríes o haces fuerza se te sale un poco de orina, probablemente estés experimentando incontinencia urinaria de esfuerzo. Esto sucede porque la presión dentro del abdomen aumenta de repente y los músculos del suelo pélvico no logran sostener completamente la vejiga y la uretra. Es más frecuente después del embarazo, el parto, la menopausia o con el paso de los años, aunque también puede aparecer por sobrepeso, ejercicio de alto impacto o tos crónica.
La incontinencia de esfuerzo ocurre cuando hay una presión súbita en la vejiga y los músculos del suelo pélvico, que son los responsables de mantener cerrada la uretra, son demasiado débiles para hacerlo. Esta presión puede ser causada por actividades como toser, estornudar, reír o levantar objetos pesados, resultando en escapes involuntarios de orina.
Aunque muchas personas lo viven en silencio, no deberías verlo como algo “normal” que simplemente tienes que aguantar. Las pérdidas de orina al toser o estornudar son comunes, especialmente en mujeres, pero suelen ser una señal de que los músculos del suelo pélvico están debilitados. El problema es que mucha gente lo minimiza y retrasa la consulta por vergüenza, cuando en realidad existen tratamientos y ejercicios que pueden ayudar muchísimo a mejorar los síntomas e incluso prevenir que empeoren.
Hay varias medidas que pueden ayudarte a reducir las pérdidas de orina al toser o estornudar. Los ejercicios de Kegel son una de las recomendaciones más efectivas porque fortalecen el suelo pélvico y mejoran el control de la vejiga. También ayuda mantener un peso saludable, evitar el estreñimiento, dejar de fumar si tienes tos frecuente y reducir bebidas irritantes como el exceso de cafeína.
Usa productos para la incontinencia de acuerdo al nivel de goteos de orina y si las pérdidas son frecuentes o empeoran, lo mejor es que consultes con tu médico para encontrar la causa y evitar que la incontinencia avance.
Utilizar el producto adecuado puede darte más seguridad y confianza en tu día a día, ya que sientes la protección en todo momento. Acá te dejamos nuestro perfilador para que sepas cuál es tu producto ideal.
La incontinencia de esfuerzo puede ser tratada y manejada de diferentes maneras. El tratamiento puede incluir ejercicios físicos, cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, procedimientos quirúrgicos. Es crucial consultar a un especialista para obtener un diagnóstico y plan de tratamiento adecuados.
Los ejercicios de Kegel son fundamentales para fortalecer los músculos del suelo pélvico, lo que puede ayudar a controlar la incontinencia de esfuerzo. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos que se utilizan para detener el flujo de orina. Realizarlos regularmente puede mejorar significativamente la incontinencia de esfuerzo, reduciendo o incluso eliminando los escapes de orina al toser.