Envío gratis en compras mayores a $999 + envío 100% discreto
ACERCA DE
INCONTINENCIA
Menu
EMBARAZO, PARTO Y PRIMEROS MESES
¿Cuál es la causa?
En las mujeres, una causa frecuente de incontinencia urinaria es el embarazo y el trabajo de parto, lo cual se debe a factores como:
*Aumento considerable de peso;
*Compresión del útero sobre la vejiga;
*Partos naturales de bebés grandes;
*Partos naturales con trabajo de parto prolongado;
*Lesión en el perigeo durante el parto;
*El propio embarazo, independientemente del tipo de parto.
Debido a esta distensión de la musculatura pélvica, la incontinencia urinaria puede empeorar incluso después del parto.
Pero no te preocupes: el embarazo no es sinónimo de incontinencia permanente. Solo 40% de mujeres presenta algún nivel de incontinencia durante el embarazo.
Después del parto, la cifra aumenta. No obstante, los especialistas afirman que todos los niveles de incontinencia son tratables y, cuando hay pérdidas de orina tras el parto, la probabilidad de eliminar el síntoma es superior a 80%.
Si acabas de dar a luz y tienes incontinencia, consulta a tu ginecólogo. Después de una evaluación adecuada, te indicará un tratamiento que puede consistir en la rehabilitación de los músculos del suelo pélvico mediante fisioterapia, medicamentos o incluso cirugía.
Pero, en lugar de tratarla, ¿por qué mejor no prevenirla?
Prevención con ejercicios.
Pilates: puede realizarse desde el primer trimestre sin ningún tipo de complicación ni para ti ni para tu bebé. Los ejercicios deben enfocarse en fortalecer el abdomen y la musculatura pélvica, y pueden realizarse hasta dos veces por semana en sesiones de una hora.
Ejercicios de Kegel: Ayudan a fortalecer la musculatura del suelo pélvico, así que es la mejor forma de prevenir la incontinencia urinaria no solo durante el embarazo, sino también en el posparto y los años posteriores.
Si estás embarazada, lo ideal es que recibas orientación de un profesional especializado en el tema (educador físico, enfermero, fisioterapeuta o el mismo obstetra) para realizar los ejercicios de forma correcta.
Debes hacer dos o tres sesiones de ejercicios todos los días con la vejiga vacía. Uno consiste en contraer el músculo que interrumpe la salida de orina por 10 segundos y, en seguida, relajarlo por 15 segundos. Si quieres saber cómo realizar los ejercicios aquí pon en práctica las siguientes recomendaciones:
1) Contracción y relajación.
El primer ejercicio que puedes hacer para activar la zona es contraer el ano y la vagina: si la contracción es adecuada, tendrás una sensación de compresión y la pelvis se elevará ligeramente hacia dentro, alrededor del ano y la vagina. No puedes mover otras partes del cuerpo y debes respirar lentamente mientras haces este ejercicio. Luego, practica un movimiento contrario a la musculatura, como si trataras de expulsar las fibras de esa zona para relajar el suelo pélvico lo más posible. Puedes realizar este ejercicio varias veces al día, ya sea sentada, acostada o de pie, en cualquier lugar donde te sientas cómoda.
2) Pon atención a los músculos en movimientos diversos.
Este ejercicio también es importante para fortalecer el suelo pélvico. Seguramente ya sabes que la musculatura pélvica se activa cuando toses, estornudas o te ríes, o con cualquier otro movimiento que estimule la contracción y relajación de esa zona. Para entrenar la musculatura y evitar que se relaje en esos casos, debes estar atenta y contraer justo en ese momento los músculos del ano y la vagina. Aunque puede costarte las primeras veces, conforme vayas practicando, el movimiento de contracción te parecerá de lo más normal.
3) Práctica constante y regular.
Si practicas estos ejercicios todos los días, podrás fortalecer la musculatura del suelo pélvico. Por lo tanto, es importante que tengas el hábito de realizarlos siempre que puedas.
Te recomendamos que dediques unos minutos del día para hacerlos, ya sea en tu casa o en algún receso de tu jornada laboral. También puedes ejercitar los fines de semana. Aunque no notes los beneficios ahora, te garantizamos que lo harás a futuro.
Conviviendo con la incontinencia.
Aunque es incómoda, la incontinencia urinaria en el embarazo no representa riesgos ni para ti ni para tu bebé. Si la incontinencia urinaria persiste pese a los tratamientos, como ejercicios de Kegel, control de peso, técnicas conductuales (entrenamiento de la vejiga), abstinencia de alcohol y tabaco, idas programadas al baño y alimentación saludable, igualmente puedes llevar una vida normal.
La ropa interior desechable TENA está especialmente diseñada para contener las pérdidas de orina y reducir su impacto en la vida de la embarazada. Tenemos diferentes modelos para todos los tipos de incontinencia. Todos son seguros, discretos y anatómicos y vienen con un gel súper absorbente que neutraliza olores para que vivas tu embarazo plenamente, sin limitaciones, incomodidad o vergüenza. Al final, nada puede impedir la alegría de ser mamá.