15 de enero de 2026

Higiene personal e higiene íntima: cuida de ti


15 de enero de 2026

Higiene personal e higiene íntima: qué no falten en tu rutina

Higiene personal

La higiene personal no tiene que ver sólo con apariencia, sino con el cuidado diario y un bienestar integral, que incluye la prevención de enfermedades, el cuidado de la piel, la autoestima y la calidad de vida.

Así pues, cuando hablamos de higiene personal, también es importante incluir la higiene íntima, ya que esta cumple un papel clave en la salud física y emocional, especialmente en adultos mayores o personas con necesidades específicas, como quienes viven con incontinencia.

Con el paso del tiempo, el cuerpo experimenta cambios naturales que hacen que la higiene personal requiera mayor atención y adaptación; la piel se vuelve más frágil, la movilidad puede disminuir y las funciones corporales, como el control de esfínteres, pueden verse afectadas. En este contexto, una buena rutina de higiene se convierte en una herramienta fundamental para mantener la comodidad, la dignidad y la independencia.

De hecho, la higiene íntima, en particular, suele ser un tema del que se habla poco, pero es crucial para evitar irritaciones, infecciones y molestias. Además, tiene un impacto directo en el bienestar emocional ya que sentirse limpio, fresco y cuidado influye positivamente en la autoestima, en la disposición para participar en actividades sociales, en la sensación de normalidad y control sobre nuestro propio cuerpo.

En este artículo te contaremos la importancia de la higiene personal e íntima, especialmente en adultos mayores, los beneficios que aporta en personas con incontinencia, los principales retos que pueden surgir y cómo productos especializados, como los protectores diarios de TENA®, pueden ser aliados en el cuidado de la salud.

Higiene personal en adultos mayores

A medida que pasan los años, el cuerpo se vuelve más vulnerable a infecciones, lesiones cutáneas y enfermedades por una higiene deficiente, y no, muchas veces no se trata de la ausencia del cuidado por voluntad, sino que el cuerpo va perdiendo movilidad y autonomía, ya sea por problemas articulares, enfermedades crónicas o deterioro cognitivo, lo que hace que la higiene personal sea menos constante y eficiente.

Esto no significa que la falta de higiene personal sea normal, y que se pase por alto; por el contrario, es una señal para prestar más atención a tu adulto mayor, entender sus necesidades específicas, adaptarse a ellas, y en conjunto, buscar soluciones que ayuden a mantener este cuidado integral. Incluso, si es necesario, planificar la asistencia familiar o profesional que asegure una rutina básica y esencial.

¿Y a qué nos referimos con una rutina básica? A considerar todos los cuidados necesarios para prevenir infecciones y que contemplen todas las áreas del cuerpo, es decir, el aseo corporal diario, el cuidado de la piel, la higiene bucal, el lavado de manos, el cuidado de uñas y cabello, así como la higiene íntima.

La higiene personal es el reflejo de un buen estado físico y emocional, por lo tanto, si se descuida, puede agravarse a tal grado de requerir intervenciones médicas y psicológicas. Así que, si puedes evitarlo, ayúdalos a mantener este cuidado diario con un acompañamiento desde el respeto y la autonomía, en la medida de las necesidades de cada persona.

Beneficios de la higiene personal e íntima en personas con incontinencia

En personas que viven con incontinencia, la higiene personal y la higiene íntima son fundamentales para proteger la piel y mantener la comodidad durante el día. Como es sabido, la incontinencia, ya sea urinaria o fecal, implica un contacto frecuente de la piel con la humedad, lo que puede generar irritaciones, malos olores y un mayor riesgo de infecciones si no se maneja adecuadamente.

Por ello, una rutina de higiene íntima correcta, además de eliminar residuos y reducir la humedad, mantiene el equilibrio natural de la piel y previene molestias como ardor, picazón o enrojecimiento. Además, contribuye a que la persona se sienta más segura y confiada a afrontar el día con mayor tranquilidad, sin temor a incomodidades o situaciones embarazosas.

Previene enfermedades e infecciones

Uno de los principales beneficios de mantener una correcta higiene personal es la prevención de enfermedades e infecciones. En adultos mayores, el sistema inmunológico puede estar debilitado, lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones cutáneas, urinarias y gastrointestinales.

Asimismo, la higiene íntima adecuada ayuda a reducir la proliferación de bacterias y hongos en zonas sensibles, evita alteraciones en el pH natural y protege la barrera cutánea, que es la primera línea de defensa del organismo.

En el caso de personas con incontinencia, el cuidado íntimo previene la aparición de infecciones urinarias y dermatitis asociadas a la humedad. Además, la higiene personal general, como el lavado de manos y el aseo corporal, contribuye a disminuir la transmisión de microorganismos, protegiendo no solo a la persona, sino también a quienes la rodean.

Te da mayor calidad de vida y bienestar

La higiene personal no solo tiene beneficios físicos, sino también emocionales. Como hemos dicho anteriormente, sentirse limpio y cuidado influye directamente en el estado de ánimo, la autoestima y la disposición para participar en actividades sociales.

En el caso de adultos mayores, una buena higiene puede marcar la diferencia entre sentirse dependiente o mantener una sensación de autonomía. Incluso cuando se requiere apoyo de un cuidador, realizar la higiene de forma respetuosa y adecuada ayuda a preservar la dignidad de la persona.

Por otro lado, en personas con incontinencia, una rutina de higiene íntima efectiva reduce la preocupación constante por olores o incomodidades, lo que permite disfrutar de la vida diaria con mayor tranquilidad y seguridad. Este bienestar emocional es tan importante como el cuidado físico.

En resumen, sí, la higiene personal, cuando se integra de manera consciente en la rutina diaria, se convierte en una herramienta súper importante para mejorar la calidad de vida y fomentar una relación más positiva con el propio cuerpo.

Evita lesiones en la piel

La piel de los adultos mayores suele ser más delgada y frágil, lo que la hace más propensa a lesiones. Por esta razón, una correcta higiene personal ayuda a prevenir problemas como la dermatitis, las escoriaciones y las úlceras por presión.

En personas con incontinencia, la exposición prolongada a la humedad puede debilitar la barrera cutánea y provocar lesiones como irritación. En este sentido, se recomienda limpiar la piel de forma regular, secarla adecuadamente y utilizar productos protectores que contribuyan a mantener la piel protegida.

Además, una higiene adecuada permite identificar a tiempo cualquier cambio en la piel, facilitando una intervención temprana antes de que el problema se agrave.

Retos en la higiene personal del adulto mayor

A pesar de su importancia, la higiene personal en adultos mayores puede presentar diversos retos. Como lo mencionamos al inicio de este artículo, las limitaciones físicas, cognitivas o emocionales pueden dificultar la realización de tareas básicas de higiene, haciendo necesario adaptar las rutinas y buscar apoyo.

Uno de los principales desafíos es la pérdida de movilidad derivada de problemas articulares, debilidad muscular o enfermedades crónicas; esto hace que actividades como bañarse o cambiarse de ropa resulten complicadas o hasta riesgosas. En estos casos, es importante contar con estrategias y productos que faciliten el proceso, así como asistencia y espacios adecuadamente condicionados para evitar cualquier riesgo por esfuerzo.

Otro reto común es la falta de sensibilidad o la disminución de la percepción corporal, lo que puede llevar a descuidar la higiene íntima. Esto es especialmente relevante en personas con incontinencia, quienes pueden no notar de inmediato la necesidad de limpieza u optar por “soluciones” y productos no diseñados para esta condición.

Recuerda, abordar estos retos requiere paciencia, empatía y soluciones prácticas que permitan mantener una buena higiene sin comprometer la comodidad ni la dignidad de la persona.

Aseo de las prótesis dentales

La higiene personal también incluye el cuidado de la salud bucal, especialmente en adultos mayores que utilizan prótesis dentales, ya que esto previene infecciones, mal aliento y problemas en las encías.

Si es el caso, las prótesis deben limpiarse diariamente con productos adecuados y retirarse durante la noche para permitir que las encías descansen. Además, esta rutina debe apoyarse con un cepillado de lengua y encías para evitar el cúmulo de residuos en la boca que después puedan provocar alguna molestia al volver a colocar la prótesis o generar alguna infección bucal, como periodontitis, o gastrointestinal.

Además, una correcta higiene de las prótesis dentales influye en la confianza al hablar y sonreír, aspectos importantes para el bienestar emocional y social del adulto mayor.

Higiene postural

La higiene postural forma parte de la higiene personal y se refiere al cuidado de la postura y la movilidad durante las actividades diarias. Sí, aunque no se asocie en una atención integral del cuidado personal en primera instancia, mantener una postura adecuada al sentarse, acostarse o moverse forma parte de esta rutina, y ayuda a prevenir dolores, caídas y lesiones.

En adultos mayores con movilidad reducida, es importante prestar atención a los cambios de posición y al uso de apoyos adecuado para la realización de tareas diaria, con la finalidad de reducir el riesgo de accidentes, caídas o torceduras.

Higiene íntima

La higiene íntima es uno de los aspectos más delicados y a la vez más importantes de la higiene personal. En adultos mayores, esta área requiere especial atención debido a los cambios en la piel y a la posible presencia de incontinencia.

Por eso, una higiene íntima adecuada implica limpiar suavemente la zona, evitar productos agresivos y mantener la piel seca, de ahí que el uso de productos diseñados específicamente para esta área ayude a proteger el equilibrio natural de la piel y a prevenir irritaciones.

Sin embargo, el mayor reto, y el paso más importante para el cuidado personal, es hablar de higiene íntima con naturalidad y sin tabúes; de esta forma, las personas, especialmente las que viven con incontinencia, se sentirán cómodas y podrán expresar sus necesidades e inseguridades con mayor libertad.

Productos TENA® para la higiene íntima y el cuidado personal

Los productos TENA® están diseñados para apoyar la higiene personal y la higiene íntima, especialmente en personas con incontinencia. Su enfoque se centra en el cuidado de la piel, la comodidad y la seguridad, ofreciendo soluciones prácticas para mujeres, hombres, distintos tipos de fugas, y hasta para el día o la noche.

Dentro de su línea de higiene, TENA® ofrece toallitas húmedas para el cuidado íntimo femenino, como las TENA® Lady Discret®, y opciones para la higiene íntima en adultos mayores, como las TENA® Toallas Húmedas Extra Grandes. Además, cuenta con TENA® PROskin® Crema de Zinc, que ayuda a calmar, proteger y cuidar la piel íntima frente a los efectos de la incontinencia urinaria, como dermatitis e irritaciones comunes.

Además, TENA® ofrece protectores para incontinencia que apoyan en la rutina de higiene diaria, con extra absorción e ingredientes que protegen la piel de irritaciones. Estos, en combinación con el resto de los productos TENA®, permiten afrontar la incontinencia de forma más cómoda y segura, promoviendo una mejor calidad de vida y un mayor bienestar.