27 de febrero de 2020

Descubre si tienes el síndrome del cuidador

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Hay muchas personas que se convierten en cuidadores, por lo regular sucede inesperadamente. Nadie los prepara para asumir la responsabilidad de encargarse completamente de otra persona. Poco a poco comienzan a experimentar cambios en sus vidas, dejando de lado sus actividades, su vida social, y hasta su bienestar personal. Los cuidadores comienzan a presentar un desgaste emocional y físico. A todo esto se le conoce como el Síndrome del Cuidador y todos estos factores terminan absorbiendo tu vida personal. Sigue leyendo para conocer sus síntomas y su solución.

Los síntomas, como lo mencionamos anteriormente pueden ser físicos y emocionales:

  • Aumento o disminución del apetito
  • Insomnio y mucho sueño durante el día
  • Fatiga crónica
  • Frustración
  • Depresión
  • Desmotivación
  • Alergias

Existen diferentes métodos para deshacernos de este síndrome: el más importante es el autocuidado. Es bueno darse un espacio para concentrarse en las actividades propias, esa es la solución más eficaz.

Atenderse a sí mismo para poder cuidar a los que te rodean. Una persona que descansa, que tiene apoyo emocional y una vida social va a tener mayor energía y motivación para poder desempeñar todas sus actividades, aquí te dejamos unos tips.

  1. Hacer ejercicio: se puede realizar rutinas de ejercicios de baja intensidad, incluso es bueno hacerlas junto con la persona a la que se cuida.
  2. Brindar autonomía: aprender a delegar tareas que pueden ser realizadas por la persona a la que se cuida es un gran paso para que pueda sentirse ocupada y también para que el cuidador pueda realizar otras actividades. Las tareas pueden ser sencillas y no importa si requieren mucho tiempo para realizarlas, lo importante es delegar actividades.
  3. Descansar: tener un espacio para despejar la mente, es necesario para salir de la rutina. Los respiros familiares pueden ser por unas horas al día y también por días completos. Las actividades recomendadas son salir de viaje, descansar fuera de casa, también se recomienda hablar con otros cuidadores para compartir experiencias.
  4. Comer bien: tener una dieta balanceada ayuda a sentirnos con mayor energía. Al estar poniendo casi toda nuestra atención a otra persona, nos olvidamos de lo fundamental, y alimentarnos de una forma adecuada nos ayudará a mantenernos saludables.

La labor del cuidador es una tarea de mucha nobleza, que sin duda tiene una satisfacción especial. No están solos, y recuerden que es importante no olvidarse de sí mismos.