11 de noviembre de 2024

Cuidados que debes tener en el posparto


11 de noviembre de 2024

Cuidados posparto

Cuidados que debes tener en el posparto

Es muy importante cuidarse durante el embarazo, pero también posterior a este. Pensamos que una vez que el bebé nace, toda la atención y cuidados deben centrarse en él, pero cuidarte adecuadamente ayudará a evitar consecuencias físicas y emocionales a corto, mediano y largo plazo, además de ayudarte a sentirte bien.

Cuidados según el tipo de parto

Los cuidados dependerán mucho del tipo de parto que hayas tenido, tu condición física, complexión y de muchos otros factores. Para tener información personalizada consulta a tu ginecólogo, sin embargo, te compartimos algunas recomendaciones generales.

Cuidado del periné tras parto natural

Para empezar, el periné es el área del cuerpo que se encuentra entre el ano y la vulva en las mujeres. Aunque cada vez es menos común, algunas veces durante el parto natural se hace una pequeña incisión, llamada episiotomía, para que el bebé tenga más espacio y sea expulsado más fácilmente. Si este fue tu caso, seguramente tu ginecólogo ya te dio recomendaciones; si no fue tu caso, igual debes cuidarlo, ya que es una zona que se estira mucho durante el parto, para aliviar el dolor, molestias o alteraciones posteriores:

• Toma ablandadores fecales y muchos líquidos
• Rocía el periné con agua tibia para relajarlo
• Cuando vayas al baño, limpia sin frotar y hazlo con mucho cuidado

Cuidados esenciales después de una cesárea

Lo primordial después de una cesárea es cuidar de la herida; lávala con agua, jabón y sécala con mucho cuidado. También debes de monitorear la cicatrización, evitar hacer grandes esfuerzos y acudir a tus consultas de revisión. Por último, recuerda descansar, cuidar tu dieta y llamar a tu médico si el dolor por la cirugía aumenta.

Reposo después del parto

Seguro conforme lo estás leyendo, estás pensando “¿cuál reposo?”. Pero, si es posible, pide ayuda de tu pareja, familiares y amigos para que descanses lo más que puedas, así ayudarás a tu cuerpo a recuperarse después de todo el trabajo que hiciste durante el parto.

Síntomas en el posparto

Cuando te embarazaste, tu cuerpo fue cambiando y poco a poco se fue adaptando para poder albergar a tu bebé. Después, sucedió el parto y ahora tiene que volverse a adaptar a la nueva realidad, hasta que poco a poco llegue a su nueva normalidad. En este proceso, hay diversos síntomas que irás notando. Te los explicamos a continuación.

Inflamación vaginal

Después de un parto vaginal, la zona perineal puede presentar inflamación o hinchazón; como consecuencia de esto, podrías sentir algunas molestias al sentarse o al orinar. En caso de que durante el parto te hayan realizado una episiotomía o tu perineo se haya desgarrado, la recuperación podría ser más lenta y las molestias más intensas; pero no te preocupes, tenle paciencia a tu cuerpo. Lo que sí es muy importante, es abstenerte de mantener relaciones sexuales, practicar deportes o darte duchas vaginales durante este tiempo.

Secreción vaginal

Los cambios en las secreciones vaginales son normales durante el posparto, por ejemplo el aumento en el flujo vaginal y sangrado durante toda la cuarentena. Al principio se eliminan algunos coágulos pequeños. Luego poco a poco se vuelve menos rojo, hasta llegar a ser rosado (también llamado loquios) y posteriormente se convertirá en una secreción más de color amarillo o blanco.
Sin embargo, también hay mujeres que presentan sequedad vaginal debido a los cambios hormonales bruscos que se producen en el posparto.

Incontinencia urinaria

Sin importar si durante el embarazo tuviste o no incontinencia, ésta podría presentarse después de tener a tu bebé, sobre todo si fue parto vaginal. Pero no te preocupes, porque en TENA® tenemos desde panti protectores para goteos ligeros, hasta TENA® Pants que es ropa interior desechable para incontinencia abundante. Eventualmente tu cuerpo debería de regresar a la normalidad y dejar de tener incontinencia, aunque si persiste, consulta a tu médico.

Hemorroides y evacuaciones intestinales

Las hemorroides durante el embarazo son más comunes de lo que crees. En algunas mujeres también se producen justo a la hora del parto debido a que los esfuerzos de expulsión pueden dilatar las hemorroides y hacerlas más evidentes. Después del parto, suelen volver a la normalidad en unas pocas horas o días. Para aliviar los síntomas puedes aplicar hielo envuelto en una tela en la zona del ano o usar pomadas analgésicas y antiinflamatorias. Si quieres optar por esta última opción, consulta a tu médico para que te recomiende la mejor.

Dolor en las mamas

Es normal sentir dolor en las mamas después del parto, especialmente durante los primeros días o semanas de lactancia. Esto se debe a que los senos se llenan de leche, sangre y otros líquidos, lo que se conoce como congestión mamaria. Hay diferentes formas de evitarlo como aumentar la frecuencia con la que alimentas a tu bebé y/o extraerte la leche, aplicar paños tibios sobre las mamas antes de amamantar, entre otros. Es muy importante que no dejes que la leche se acumule ya que, aunque es poco común, hay mujeres que han llegado a presentar fiebre debido a la acumulación.

Cambios en la piel

Durante y después del embarazo, tu piel podría experimentar distintos cambios. Los más comunes son:
Sequedad. Los cambios hormonales pueden causar que la piel se reseque y se vuelva más sensible.
Barros y espinillas. Los cambios hormonales pueden provocar un aumento en la producción de grasa y la aparición de éstos.
Manchas. Las manchas en el rostro, llamadas melasma, son un resultado de los cambios hormonales.
Estrías. Las estrías en el abdomen, pecho o glúteos pueden atenuarse con emolientes específicos. Después de la lactancia, se pueden usar retinoides tópicos para mejorarlas.

Tratamientos y terapias durante el posparto

Hablemos de depresión posparto. Muchas mujeres sienten melancolía o tristeza después del parto, también llamado “baby blues”, pueden sentir cambios en el estado de ánimo, sentirse ansiosas o abrumadas, sufrir crisis de llanto, pérdida de apetito o dificultad para dormir. Esto generalmente desaparece en unos días o una semana y los síntomas no son graves ni necesitan tratamiento.
Sin embargo, los síntomas de la depresión posparto duran más tiempo y son más graves. Podrías llegar a sentirte desesperanzada, insuficinte y hasta perder el interés por el bebé; en los casos más graves también puedes sentir deseos de lastimarte o lastimar a tu recién nacido. Si este llega a ser tu caso, no te sientas apenada y compártelo con alguien de confianza para que juntos pidan apoyo a un especialista.