10 de julio de 2019

Retos de un cuidador

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Cuidar a una persona puede ser un gran reto al que muchas veces no sabemos enfrentarnos. Aunque es gratificante ayudar a alguien más tener una responsabilidad así puede ser agotador, por eso te compartimos algunos consejos para mejorar tus cuidados.

Tus sentimientos

Si al cuidar de un ser querido a veces tienes sentimientos negativos, intenta no culparte. Es completamente comprensible que a veces experimentes emociones negativas, como la frustración y la ira. 

Reflexionar sobre lo que sientes te puede servir de ayuda. Analiza qué podrías hacer para evitar esas situaciones que te causan una reacción negativa. Comprender cómo te sientes te ayudará a actuar de manera más eficaz y ofrecer un mejor cuidado a tu ser querido.

Cambios de humor

Es algo totalmente normal que te afecte el estado de ánimo de la persona de la que cuidas. Como cuidador, tienes un vínculo muy estrecho con esa persona. Tu humor puede pasar del amor a la ira, o del optimismo al pesimismo. Es mejor aceptar esos sentimientos negativos y dejar que pasen. 

Intenta parar un momento, respira hondo y exhala lentamente. Si puedes, también es bueno que te tomes un descanso de cinco minutos. Esto te ayudará a sentirte mejor y a mejorar como cuidador.

Aislamiento 

Puede que a veces te sientas solo o sola, y es comprensible, a veces los cuidados pueden ser muy demandantes. Comentar cómo te sientes a otras personas y no perder tus lazos te ayudará a superar esa sensación de aislamiento. 

Problemas en la comunicación


Para poder ayudar a alguien, tienes que comprenderlo. Eso puede resultar complicado si la persona de la que cuidas tiene alguna incapacidad mental como, por ejemplo, Alzheimer u otra forma de demencia.
 
En ese caso, intenta conservar la calma. Explícate o pídele a la persona de la que cuidas que se explique las veces que sean necesarias para llegar a un entendimiento mutuo. La paciencia ayuda a superar cualquier malentendido y el estrés de una mala comunicación. 

Propias necesidades

Cuando cuidas de otra persona, es fácil olvidarse de uno mismo. Puede que te saltes alguna comida, duermas menos o hagas menos ejercicio. Todo ello para que puedas dedicar más tiempo a cuidar de tu ser querido.
 
Así es cómo debes cuidarte:

  • Come con regularidad
  • Duerme bien cada noche (entre siete y nueve horas)
  • Haz ejercicio regularmente
Si bien no existe un límite sobre el tiempo que dedicas y la calidad del cuidado que quieres ofrecer a tu ser querido, es importante no descuidar tus propias necesidades. 

Procura incluir tiempo libre para ti en tu plan de trabajo semanal, así te resultará más fácil cuidar de tu ser querido y controlarás los sentimientos negativos o frustración. Además, la persona de la que cuidas sentirá más energía positiva de tu parte.

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