Si cuidas de ti mismo, cuidarás mejor de los demás

Cuidar de un familiar o amigo puede ser muy gratificante, pero también una tarea agotadora. Aunque es posible que no pongas límites a los cuidados que des a la persona que atiendas, es importante que también dediques cuidados a ti. Si no te dedicas tiempo y atiendes tus propias necesidades, la tarea de cuidar a alguien será cada vez más difícil y agotadora y, finalmente, la persona que estés cuidando también lo notará. No te prives del tiempo que necesites porque cuidar de uno mismo también forma parte de ser un buen cuidador.

Hemos conversado con cuidadores y grupos de ayuda para seleccionar las mejores sugerencias con el objetivo de que tanto tú como la persona afectada obtengan los mejores cuidados.