Muchos hombres afirman que la incontinencia urinaria puede afectar seriamente a su vida: dejan de hacer algunas actividades, siempre están pendientes de localizar el baño más cercano y se preocupan por el olor o por las manchas en la ropa. Afortunadamente, todo esto puede cambiar: con algún cambio en tu estilo de vida y una protección adecuada, podrás estar con los amigos, hacer ejercicio y llevar a cabo tus actividades diarias con tranquilidad y confianza.
En general, los profesionales sanitarios suelen seguir los métodos menos invasivos para mejorar los inconvenientes de la incontinencia como, por ejemplo, pequeños cambios cotidianos, ejercicios de fisioterapia y tratamientos médicos. Si estos recursos no dan resultado, el especialista puede plantearse si es necesario aplicar un tratamiento más invasivo, como medicación o cirugía.
Las soluciones se dividen en dos grupos: